He aprendido a reír delante de mucha gente, a llorar en soledad, he dejado a gente en mi camino,y sinceramente no las he echado en falta, las personas que me han querido acompañar lo han echo sin tenerles que pedir que lo hagan. He aprendido a vivir sin ningún amor, ni algún príncipe azul. Aprendí a dejar los sentimientos a un lado, a no ser de nadie, a pensar solo y únicamente en ellas, porque básicamente son las que me hacen feliz siempre.
Y por último aprendí a aprender de todos y cada uno de los errores.
Y por último aprendí a aprender de todos y cada uno de los errores.
