¿Por qué tengo que ser yo la que escuche todos tus reclamos, súplicas y desahogos?
Tal vez sea una bendición; demuestra que me tienes la suficiente confianza.
Pero también puede ser una maldición; demuestra que no tienes a nadie más a quién contarle todo eso.
Sé muy bien que no fui nunca tu primera opción.
Tal vez sea una bendición; demuestra que me tienes la suficiente confianza.
Pero también puede ser una maldición; demuestra que no tienes a nadie más a quién contarle todo eso.
Sé muy bien que no fui nunca tu primera opción.
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